Te amaba y tu…

Te amaba y tu, indiferente pez, nadabas alejando tus alas de ángel emprendedor, me dejabas atrás, huías, y tras el arrepentimiento volvías, me envolvías, hacías mi corazón latir, pero tras el amanecer, golondrina atormentada viajabas.

Yo te amaba y tú, podías ser, serlo todo para mi. Vivías, estabas en mi alma, en mi cuerpo… cual brillo de mis ojos, de mi pelo… algodón de mi piel, de azúcar… endulzando en cada roce, la caricia que nos unía… lo eras todo, y yo te amaba.

 

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